|
|
| |
- CALATAYUD CIUDAD MONUMENTAL -
|
|
La excelente situación geográfica de Calatayud ha hecho que la ciudad
haya sido siempre una de las más importantes de Aragón a lo largo de toda la historia y en
la actualidad es la primera - después de tres capitales de provincia - por su volumen
demográfico y económico.
De su importante pasado histórico quedan todavía numerosos
restos arquitectónicos por lo que su casco antiguo fue
declarado conjunto histórico artístico en 1967. Todo ello
unido al interés de la comarca que la circunda, ha hecho que
Calatayud sea una ciudad muy conocida y visitada. |
|
|
|
|
|
De época ibericorromana son las ruinas de Bílbilis entre Bámbola
y San Paterno, a 5 Km. al NE de Calatayud; aunque muy maltratadas conservan los restos
del teatro, templo, foro, termas, gran parte de la muralla septentrional y de otras
construcciones menores.
De los primeros siglos de la dominación musulmana datan
las ruinas de cinco castillos y la mayor parte de la muralla Norte. La fortaleza mejor
conservada se conoce como Plaza de Armas y castillo de Ayub.
La Colegiata de
Santa María, monumento nacional, se halla situada en la plaza del mismo nombre; destaca
su portada de 1.528, obra de Juan de Talaveray del francés Esteban de Obray; la arquitectura
interior es barroca del siglo XVII, pero en la ornamentación y en los retablos tenemos gran
variedad de estilos. La torre, sala capitular, claustro y ábside son de tradición mudéjar.
El lienzo del retablo de la capilla de San Joaquín es obra de Bartolomé Romano y en la
capilla bautismal el lienzo del Bautismo de Cristo es una magnífica copia de otro perdido
de Carreño.
La Colegiata del Santo Sepulcro, pura geometría del manierismo barroco
en el estilo de los Austrias, es obra del arquitecto Gaspar de Villaverde. En el interior
los retablos lateralesson relieves policromados sobre temas de la Pasión de Cristo y el
baldaquino corintio del altar mayor guarda un Cristo yacente de gran calidad escultórica.
El claustro de arquitectura ojival mudéjar está semiarruinado. Este templo fue casa matriz
y prelacial de la Orden de Caballeros del Santo Sepulcro en España; se conserva, aunque
muy alterada, la casa prioral.
San Andrés con fábrica mudéjar del XIV fue ampliado
en el siglo XVI, tiene una torre muy fina y elegante de bien estudiada arquitectura y
ornamentación en ladrillo resaltado.
San Juan el Real fue templo de la Compañia
de Jesús; el exterior es sencillo, pero en su interior, muy noble y elegante, puede estudiarse
la evolución de todo un siglo barroco. La torre, del siglo XVIII muy avanzado, se decora
según el recuerdo mudéjar. En fechas muy recientes las pinturas de las pechinas de la
cúpula, óleo sobre lienzo, se han atribuido a Goya.
San Pedro de los Francos, de
arquitectura ojival y con sacristía y torre mudéjares, conserva una tribuna o pie de
órgano de extraordinaria carpintería así mismo mudéjar. En 1.840 se desmochó la torre por
temor a que, debido a su inclinación, pudiera derrumbarse y dañar a la familia real
hospedada en el palacio del Barón de Warsage, con ello se perdió la parte más interesante
de la misma. En el año 1.641 tenía reunidas en este templo las Cortes Juan II y, al
conocerse la muerte del Príncipe de Viana, juraron heredero del Reino al príncipe don
Fernando, más tarde Rey Católico y en 1978 se constituyó la primera Diputación General de
Aragón de acuerdo con la actual ordenación de España en Autonomías. |
|
|
|
|
Santuario de Nuestra Señora de la Peña, patrona de la ciudad. Fue
construido sobre lo que antes fuera castillo de la Peña y ha sido reedificado en varias
ocasiones, también las restauraciones han sido numerosas porque, dado el emplazamiento
del templo, se ha utilizado a lo largo de la historia con fines estratégicos en todas las
guerras que han afectado a nuestro suelo. La fábrica del templo es sencilla, pero hay que
destacar la capilla sur del crucero, genial obra mudéjar del siglo XIV de acusada influencia
oriental. La primitiva imagen de la Virgen sedente y con niño, obra del siglo XII, desapareció
en el incendio de 1.933; la actual es una talla de los Hermanos Albareda.
Interesantes
son así mismo los templos de varias casas de religiosas.
San Benito tiene bóvedas
de lacerías mudéjares; en el de Capuchinas el retablo mayor, de pintura, es obra de Jerónimo
Secano; la capilla de las Madres de la Visitación, siglo XIX, orden toscano y decoración
dorada, es muy elegante y el templo conventual de San Alberto de Carmelitas Descalzas conserva
un altar relicario del siglo XVII con el profeta Elías blandiendo su espada de fuego sobre
los sacerdotes de Baal.
Hay otros monumentos como la Fuente de los Ocho Caños,
renacentista, del año 1.598, en estilo manierista; varios palacios asimismo renacientes como
el de la familia Sesé en la calle Gotor. En la plaza de Santa María el palacio de los Vezlope,
renacentista aragonés, y el palacio episcopal, barroco, concluido en los años del obispo
Porro, forman un interesante conjunto urbano con la Colegiata. Algo semejante podríamos
decir del templo de San Juan el Real, el edificio de la UNED y el hasta hace muy poco
tiempo Hospital Municipal que fueron construidos por los jesuitas para Colegio de la
Compañia y Seminario de Nobles, respectivamente.
La Plaza de Toros es obra del siglo
XIX.
Del recinto amurallado de la ciudad cristiana sólo quedan las Puertas de
Terrer, siglo XVI, y la de Zaragoza reconstruida en el siglo XIX y recientemente restaurada.
|
|
|
|